Almorranas internas y sus soluciones

Ahora continuamos con las almorranas internas, que son la inflamación de las venas anales que no se exteriorizan pero que igualmente se inflaman, sangran y sobre todo duelen en el interior de nuestro conducto rectal. A continuación te explicamos como son y como debes afrontarlas para solucionarlo de la manera más efectiva y rápida posible.

Síntomas de las almorranas internas

Llega ese día en la vida de uno en que te das cuenta que algo va mal, que notas un malestar general en tus zonas más íntimas y que a más inri, te impiden superar las circunstancias cotidianas que no hay más remedio que afrontar.

No estoy hablando de ninguna enfermedad rara e incurable, pero al que por desgracia las sufre lo lleva por el camino de la amargura, si señor/a, las malditas almorranas que tanto sofoco y retraimiento generan, ya están aquí.

No hace falta dar explicaciones de porque este es un tema tabú para muchas personas, no obstante, la mejor solución la tienes frente a ti, infórmate, pide ayuda, se realista y sobre todo acude a todos aquellos profesionales que harán lo indecible por mejorar tu bienestar.

Está claro, hoy toca hablar de las almorranas, pero más concienzudamente, de las almorranas internas.

¿Qué es una almorrana interna?, pues para el que no lo sepa o no las haya sufrido en sus carnes, una hemorroide de carácter interno no es más que la hinchazón del conducto venoso de la zona interior del recto o ano como consecuencia de una presión elevada debido a diversos factores genéticos, físicos o saludables.

Las almorranas internas están divididas en cuatro subgrupos diferenciadores del nivel o grado de malestar (de menor a mayor) al que el individuo se ve afectado.

– Cómo curar las almorranas internas –
operación de almorranas internas

Operación de almorranas internas según el grado en que se encuentren

Por un lado, están las almorranas de categoría 1, de carácter más común, pero menos apreciables debido a que se alojan en la parte superior del conducto anal y no son visibles en una primera toma de contacto, no obstante, suelen ser las menos dolorosas y las que menos consecuencias negativas pueden producir.

Las almorranas de categoría 2 se muestran muy presentes a la hora de la defecación, es decir, al hacer un sobreesfuerzo emergen de la concavidad del ano, produciendo posibles sangrados, escozor y una desazón bastante lastimosa.

Almorranas internas sangrantes

Las almorranas de categoría 3 son palabras mayores, al igual que las mencionadas anteriormente, se manifiestan tras un sobreesfuerzo a la hora de la evacuación de las heces, pero con la negativa, de que pueden permanecer en la región exterior y provocan unos dolores y sagrados persistentes, en los que la visita al médico es un hecho innegociable.

Finalmente, si hablamos de las almorranas de grado 4, puesto que son las más graves de todas, los coágulos de sangre que se forman son muy dolorosos y la intervención quirúrgica está a la orden del día, obteniendo tras ello, una sesión de recuperación bastante ardua en el tiempo.

Tratamiento almorranas internas

Ahora bien, ¿las almorranas aparecen sin más?, evidentemente no, a no ser que la genética te ofrezca una mala pasada (son hereditarias), las almorranas internas síntomas son bastante fáciles de constatar y son de una obvia ligadura con los métodos de curación; Así pues, tener unos quilos de más (sobrepeso) incide negativamente en la inflamación de las venas de la región arterial del ano, debido como es lógico, a una presión elevada en la zona perjudicada.

Esto que significa, pues está claro, que si sufres de obesidad, ponte el chándal y empieza hacer ejercicio físico y aeróbico combinándolo con una alimentación rica en fibra y eliminado de tu dieta, el café, las bebidas destiladas (alcohólicas) y sobre todo, el picante.

Cómo curar las almorranas internas

Tener una higiene de 10 es muy importante, y más si sufres de almorranas, ya sean internas o externas la limpieza de la zona a tratar después de la defecación no se vende y además, es un factor innegociable a la hora de prevenir su aparición; No obstante, si por desgracia ya están presentes en tu vida, la utilización de crema almorranas, toallitas húmedas o antiinflamatorios son un apoyo de lo más oportuno.

imagenes de una almorrana interna

Qué es bueno para las almorranas internas durante el embarazo

Los siguientes párrafos, van dirigidos a las mujeres (abstraerse el género masculino), es decir, hablaré del embarazo, ese cúmulo de sensaciones dulces debido a la llegada de un nuevo inquilino a la familia y agrio como consecuencia del tortuoso camino que hay que recorrer para dar vida a lo más preciado de tu existencia; Pues bien, las almorranas entran en juego durante el recorrido de la gestación, puesto que la presión que con el paso de los meses se realiza a la zona íntima en cuestión favorece como ya hemos dicho reiteradamente a la inflamación de las venas de la región perineal o recto.

Con esto que quiero decir, pues que lleves un control de embarazo perfectamente regulado, basándote en los conceptos arriba mencionados (alimentación, higiene y ejercicio) y por supuesto controlados constantemente por el responsable médico que lleva tu proceso día a día.

Dependiendo del grado en el que se encuentran las almorranas (1, 2, 3 y 4), la utilización de remedios caseros del tipo Aloe vera, vinagre de sidra de manzana, las bolsitas de té, las bolsas de hielo, la manzanilla, la cola de caballo, bálsamos de caléndula, licuados de cebolla y ajo o la jugo terapia pueden ser un buen remedio al alcance de la mano de cualquiera.

Dolor de almorranas internas

Así pues, si eres el ganador del sorteo por un premio en forma de dolor, escozor, sangrado en el ano, con alguna pérdida de excrementos, coágulos de sangre en la zona en cuestión o un atoramiento a la hora de intentar defecar con su consecuente incomodidad, es muy probable que sufras de almorranas y conociendo el grado en el que se encuentran podrás solucionar en gran medida este pesar que tanto aflige al que lo sufre, desde los remedios caseros arriba mencionados pasando finalmente por una operación quirúrgica que palie esta desdicha.

Las opiniones de las personas que han sufrido este doloroso problema, nos ayudan a mejorar nuestras teorías de recuperación, y gracias a todos ellos, podemos constatar que funcionan, así que no lo dudéis y si sentís este padecer tan agrio, comprobar las causas, prevenir los síntomas y ayudaros de los remedios que mejor se adaptan al grado de dolencia que sufrís, sin por supuesto, dejar de atender a las recomendaciones del médico, al cual debéis visitar desde un primer indicio aparente de infección.

Vídeo ilustrativo a este problema de salud:

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Hemorroides externas y sus curas y tratamientos.

Inicio de almorranas.

Profundiza más en este tema siguiendo los enlaces anteriores, cada uno de ellos ofrece más información que puede ayudarte a curar tu problema de almorranas. Si quieres compartir tu opinión con nosotros, será un placer leer tus comentarios.

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