Almorranas sangrantes y como superarlas

Una de las peores consecuencias de padecer el problema de almorranas sangrantes, es la constante sensación de inseguridad que provoca al estar además de molesto por el picor y el dolor, preocupados por si se produce algún tipo de manchado en nuestra ropa que pueda avergonzarnos. Por esto mismo, vamos a profundizar en este tipo concreto de sintomatología de las almorranas en los siguientes párrafos.

Almorranas sangrantes, causas

Que injustas son, que desazón tan impropio provocan, que malestar general no para de fustigarnos y sobre todo, que tantos “malos” hábitos las generan…Unas costumbres, que si no somos conformistas y nuestro carácter se embravece en busca de un objetivo claro, mitigarán en mayor o menor medida las consecuencias incitadas que provocan las coprotagonistas de esta calumnia en forma de infección.

Pues sí, hablo del calvario, picor, escozor, irritación, molestia, dolor, aflicción, padecimiento, sangrado y angustia, o como las conocemos popularmente, a través del vocablo, almorrana.

Después de leer tantos significados de la palabra almorrana, te vendrán dos premisas a la cabeza, primero, una cuestión, ¿no será para tanto?, y posteriormente una afirmación, no me creo lo que dices.

Si estoy en lo cierto, significa que nunca las has tenido resistir, disimular, aceptar o simplemente aguantar; Por todo ello, en el artículo de hoy haré un donativo en forma de introducción a la almorrana, dando a conocer el inicio, nudo y desenlace del fruto por el cual emerge está alteración corpórea en forma de tabú popular.
Almorranas sangrantes fotos

Almorranas sangrantes sin dolor

Ahora bien, vallamos al grano, los que las han tolerado y aceptado, esbozarán una mueca de sonrisa, no queriendo recordarlas, y los que no las han tenido presentes en su vida, aprenderán como gestionar la infección para poder sobrellevarlas de la mejor manera posible.

Empecemos por el principio, como tiene que ser, ¿Qué son las almorranas?, en una definición práctica y entendible por todos, las almorranas, también conocidas como hemorroides internas o hemorroides externas, consisten en la dilatación del canal venoso localizado en la zona exterior o interior del conducto excretor o esfínter, provocando una especie de variz, ramificación o coágulo en la región anal.

¿Almorranas internas y externas?, correcto, esta es una de la subdivisiones de la infección en cuestión, por lo tanto, las de índole interno se alojan en lo profundo de la concavidad anal, siendo generalmente totalmente imperceptibles, mientras que las externas, se ubican en la superficie del esfínter provocando que sean mucho más apreciables que las de disposición interna.

La otra segmentación a tener en cuenta, es el grado o categoría de la almorrana afectada pudiendo hacer una diversificación que va del nivel 1 al nivel 4, ambos inclusive.

Almorranas sangrantes y cáncer de colon

Las almorranas de nivel 1, al igual que las de nivel 2 son de calidad interna, es decir, no se perciben aparentemente, no obstante, las de grado 2 pueden llegar a exteriorizarse en el supuesto de un arranque de sobreesfuerzo del esfínter; Son menos espinosas que las de nivel superior, pero el dolor puede llegar a ser constante.

Las almorranas de nivel 3 y nivel 4 son de carácter mayoritariamente externo, con la excepción de las de grado 3 que se pueden volver a introducir en la concavidad anal con la ayuda de la mano (con sumo cuidado), siendo bastante más engorrosas puesto que se sitúan en el plano exterior del ano, y además de ser evidentemente chocantes a la vista, el malestar, queja, daño y la almorrana sangrante está muy presentes en un auténtico ramalazo de constante incomodidad.

¿Las almorranas sangran?, pues sí, claro que sangran, lo podrás observar sin ningún tipo de atisbo a la hora de la defecación (debido al esfuerzo consumado) e incluso y sobre todo cuando sea el turno de limpiarse la zona anal.

Imagen de vena anal ensangrentada

Dieta para almorranas sangrantes

Así pues, ampararse en una dieta armonizada y sazonada con una fructífera dosis de fibra, fruta (manzana, kiwi, limón…), verduras (acelgas, judías, coliflor…), frutos secos (nueces, almendras, cacahuetes) y cereales conseguirá que la irritación de las venas no se subleve, mitigando la dureza de los excrementos y colaborando en la disipación del sangrado.

Servirse de ropa íntima poco ajustada, se convertirá en un auténtico paliativo para las almorranas sangrantes, puesto que mermarás a un posible contacto con los coágulos sangrantes formados en la región del esfínter, favoreciendo con ello la reducción de la irritación generada.
Si has leído el artículo desde el principio, o al menos los últimos párrafos en cuestión, te habrás dado cuenta que la limpieza es un trabajo no remunerado pero de vital importancia, así que, propongo y pretendo influir en la decisión de empezar a utilizar la toalla húmeda, que dará un mayor frescor a la zona anal, eliminando de nuestra higiene íntima la monopolización del papel higiénico de capa generalmente más gruesa y que provoca una mayor irritación de las venas ya de por sí inflamadas.

El agua, en todos sus estados es un icono voluntarioso para prevenir el efecto de dos palabras clave paralelamente asociadas almorranas sangre, así pues, los baños de asiento en una bañera, tina o pila con agua fría, tibia o caliente (depende del caso, necesidad y gusto de cada uno), las bolsas de hielo en el interior de un pañuelo evitando la fricción manifiesta con la almorrana y por supuesto, una constante hidratación, bebiendo al menos dos litros de agua al día, conseguirán con ello una evidente reducción del estreñimiento y el consecuente sangrado de la almorrana.

Remedios para las almorranas sangrantes

Afortunadamente, y como has podido comprobar, para paliar el efecto de las almorranas que sangran y el adecuado tratamiento almorranas a seguir,las condiciones a manejar son mayoritariamente las mismas sangren o no sangren, efecto que ayuda y beneficia al método deducido para serenar y dulcificar esta perturbación de la zona anal e íntima.

Por último, y sin necesidad de extenderme más, recomiendo encarecidamente que además de realizar un examen interno a través del especialista en medicina que se ocupe de las dolencias de este arquetipo de propagación infecciosa, visites vía internet fotos de almorranas en el ano, para que con ello, tener una mínima sapiencia del problema al que te enfrentas diariamente.

Espero de todo corazón que el post de hoy influya directamente en la curación de esta punzada que se estaciona en tu zona más íntima, sofocando con ello, el malestar continuo y esbozando un suspiro de tranquilidad una vez solucionado el problema que te atañe, así que, decir hasta nunca al sangrado, al sentimiento de dolor e irritación y al martirio de sufrir las almorranas sangrantes.

Almorranas en el embarazo.